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Los cuatro ingredientes para el éxito de una iniciativa popular

Armin Capaul y sus seguidores se disponen a entregar las firmas recogidas a favor de su iniciativa popular
El camino de la idea inicial hasta la votación final es largo y está lleno de obstáculos. ¿Qué se necesita para convocar con éxito una iniciativa?

1. Todo comienza con una idea

El requisito más importante al comienzo del proceso es una idea brillante, que nace de una convicción profundamente sentida y que conecta con la gente. Pero también se requiere cierta desfachatez, creatividad, idealismo, sacrificio y mucho tesón.

Una entrega que manifestó Armin Capaul, el padre de la iniciativa de los cuernos vacunos. El agricultor de montaña con barba larga gris y una gorra de lana a cuadros es una persona alegre y todo menos taciturna. Al público urbano le explica que nunca tuvo la intención de convocar una iniciativa. Pero las autoridades y la política nunca quisieron saber nada de sus pretensiones. Y por falta de opciones decidió convocarla finalmente.

2. Una red de patrocinadores fuerte

La Cancillería Federal comunicó al bizarro luchador que no podía realizar su proyecto en solitario, sino que necesitaba un comité de entre siete y 27 personas con derecho a voto. Así recorrió el país en todas las direcciones para buscar aliados hasta que terminó constituyendo un comité variopinto de 16 ciudadanos de 15 cantones distintos.

Un grupo de personas aplicadas y fiables es absolutamente central si se quiere promover con éxito una iniciativa. Pues detrás de este proceso se esconde mucho trabajo manual y honorífico en la mayoría de los casos, lo cual requiere muchos recursos humanos: la elaboración de un borrador para una enmienda constitucional, la recogida de firmas, la realización de acciones callejeras, la formación de una red interna y externa, la redacción de conceptos, el trabajo con los medios de comunicación, la participación en mesas redondas, etc.

También el autor de la Iniciativa por una renta básica incondicional, Daniel Straub, tejió una red. Si no hubiese “gestionado” la iniciativa desde una central de operaciones no habría podido controlar el movimiento. Estableció un vínculo muy próximo con su gente y se ocupó de cada uno del grupo como si fuese un familiar, subrayó Straub en el encuentro.

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