Personaje sugerido


PERSONAJE HISTÓRICO SUGERIDO

Fernando IV de Castilla, llamado «el Emplazado» (Sevilla, 6 de diciembrede 1285 – Jaén, 7 de septiembre de 1312), fue rey de Castilla entre 1295 y 1312.
Durante su minoría de edad, su crianza y la custodia de su persona fueron encomendadas a su madre, la reina María de Molina, mientras que su tutoría fue confiada al infante Enrique de Castilla el Senador, hijo de Fernando III de Castilla. En ese tiempo, y también durante el resto de su reinado, su madre procuró aplacar a la nobleza, se enfrentó a los enemigos de su hijo e impidió en varias ocasiones que Fernando IV fuese destronado.
Hubo de enfrentarse a la insubordinación de la nobleza, capitaneada en numerosas ocasiones por su tío, el infante Juan de Castilla el de Tarifa, y por Juan Núñez II de Lara, quienes fueron apoyados en algunas ocasiones por Don Juan Manuel, nieto del rey Fernando III. + info

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La economía mundial se enfría sin una completa recuperación anterior

Las razones de este giro van desde el aumento en las tasas de interés, determinado por la Reserva Federal y otros bancos centrales, hasta la guerra comercial desatada por el gobierno de Trump. Además, la probabilidad de que la tortuosa salida del Reino Unido de la Unión Europea afecte el comercio en el canal de la Mancha ha desalentado la inversión.

Nada de esto llega a ser una emergencia alarmante ni siquiera una caída pronunciada de la actividad comercial. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) —un organismo de cooperación internacional integrado por los países más avanzados del mundo— concluyó hace poco que la economía mundial crecería un 3,5 por ciento en 2019, abajo del 3,7 por ciento que creció este año.

Sin embargo, al declarar que “el crecimiento global ha alcanzado su punto máximo”, los investigadores de la OCDE concluyeron en efecto que la situación actual es la mejor que puede haber antes de la siguiente pausa o recesión. Si en verdad este es el punto más alto de la prosperidad mundial, entonces es probable que se horroricen las decenas de millones de personas que todavía no se han recuperado de la devastación de la Gran Recesión.

Pese a que la desaceleración parece moderada, también tiene el potencial de intensificar la sensación general de agravio que irrita a muchas sociedades, lo que contribuye a la aceptación de populistas con tendencia a la autocracia. En una era de lamentos por la injusticia económica y con el avance de movimientos políticos que tachan de amenaza a los inmigrantes, es probable que un crecimiento más débil estimule un mayor conflicto. Un crecimiento más lento no hará que nadie se sienta más seguro acerca de la posibilidad de que los robots remplacen la mano de obra de los humanos, o de que los empleos tengan salarios más bajos.

“Solo va a exacerbar las tensiones que han provocado los problemas políticos y socioeconómicos que hemos visto en Estados Unidos y parte de Europa”, señaló Thomas A. Bernes, economista en el Centro para la Innovación en Gobernabilidad, una institución canadiense de investigación. “La desigualdad será todavía más pronunciada”.

En Grecia, España e Italia, la tasa de desempleo para los jóvenes está estancada y rebasa el 30 por ciento. En el Reino Unido, el trabajador promedio no ha recibido un incremento en su salario durante más de una década, después de contabilizar la inflación. La economía de Sudáfrica actualmente es menor que en 2010 y ahora este país está atrapado en una recesión.

En Estados Unidos, la tasa de desempleo ha caído a un 3,7 por ciento, su nivel más bajo desde 1969. Sin embargo, de acuerdo con el Departamento del Trabajo, hay tanta gente que ha dejado de buscar empleo que, desde octubre, menos de dos terceras partes de la población en edad productiva tienen empleo. Esta resultó ser una proporción menor que la que había antes de la crisis financiera de 2008.

“Vemos una generación perdida”, comentó Swati Dhingra, economista en la Escuela de Economía de Londres. “Ya de por sí había un estancamiento en los salarios y la productividad y ahora la guerra comercial lo ha exacerbado todo”.

Parece que el mayor riesgo para el crecimiento global es que la guerra comercial está funcionando, al menos en parte, como fue planeada.

Trump ha atacado a China como si fuera una amenaza mortal para la supervivencia de Estados Unidos; ha acusado a Pekín de subsidiar exportaciones y de robar propiedad intelectual; ha impuesto aranceles a 250.000 millones de dólares de exportaciones chinas con el fin de presionar a Pekín para que cambie su conducta.

Esto no ha logrado muchos cambios en las prácticas económicas chinas. De hecho, ha aumentado el déficit comercial de Estados Unidos con China, contrario al objetivo planteado por Trump.

No obstante, ha puesto obstáculos a la fuerza industrial china. A partir de septiembre, el uso del transporte ferroviario, los préstamos bancarios y el consumo de electricidad habían aumentado cerca del nueve por ciento en comparación con el año anterior, un ritmo menor que el de más de once por ciento en enero.

Como China es la segunda economía más grande del mundo, su desaceleración tienen amplias repercusiones y eso ayuda a explicar, por ejemplo, la pronunciada caída de los pedidos a las fábricas en Alemania. Los agricultores estadounidenses han perdido ventas porque China ha respondido a los aranceles golpeando los impuestos de las importaciones procedentes de Estados Unidos, incluidos los de la soya. Los mercados accionarios y los precios del petróleo se han desplomado en parte por temor a que China compre menos mercancía.

Gran parte de la caída de las cotizaciones bursátiles en Estados Unidos refleja la situación de cada vez mayor acoso a las principales empresas de tecnología como Facebook, la cual ha causado el enojo de la gente por no evitar que su plataforma sirva como un medio esencial para difundir la desinformación y la incitación al odio. Pero las acciones del sector tecnológico también han caído porque muchas empresas, entre ellas Apple, dependen de China para sus enormes volúmenes de ventas —que ahora están en riesgo ante la guerra comercial—.

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SZMT | Actualizado: 23/12/2018


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