Personaje sugerido

 
 
 

Cuba, trágicos destinos: no sólo los Castro y Batista, también Gerardo Machado

Gerardo Machado
Cuba, isla bañada de historia entre trágicos destinos. Más en el movidito siglo XX, después de otros sufrimientos... y estabilidad, prosperidad y olvido por parte de España hasta su pérdida que aún está por seguir llorando.

En la Isla, liberada de España, ya dependiente de Washington y la enmienda Platt, apareció o surgió un nuevo libertador: D. Alfredo Zayas, que al parecer es el personaje con mejor prensa en Cuba durante todo el siglo pasado, y tal vez el menos conocido.

Pero centrémonos; y, en concreto, en un caso quizá de los más abominables que podamos saber, aunque se desconozca, actualmente, en su totalidad. Espeluznante suceso narrado por uno de los mejores escritores de habla hispana.

"VER, OÍR... ¿Y CALLAR?

Cuba, la de trágicos destinos

Nuestro don Manuel Estrada Cabrera, que de Dios haya, y nuestro señor Juan Vicente, son dos deliciosas criaturas, casi babuchas, junto al actual sátrapa de Cuba, Gerardo Machado. La prensa francesa acaba de denunciar el siguiente hecho:

En la Isla de Pinos, en la cárcel modelo, Machado ha puesto de director a un cierto capitán Castel, loco de remate con la idea fija de que Dios le ha confiado en la tierra la misión de regenerar a los delincuentes. Los delincuentes, debe decirse, que van a la cárcel modelo de la isla de Pinos, son todos delincuentes políticos, enemigos de Machado y por ende algo menos que parias, menos que animales, una especie zoológica que se destruye sistemáticamente y sin reparar en los medios de exterminio.

El capitán Castel ha instituido entre otros sistemas de regeneración un medio que, de no tener como epílogo la muerte, parecería escolar. A cada preso se le entrega un pequeño libro que contiene varias hojas blancas y nueve hojas amarillas. En las hojas blancas se notan las buenas calificaciones. Y por cada falta que comete se le arranca una de las hojas amarillas. Lo grave, sin embargo, es que las faltas son inevitables, pues el capitán Castel, amo y señor, juez y dios de aquel sitio infernal, saca de su capricho el que recoger una fruta, sonreír, asomarse a una ventana, hablar a un compañero, dilatarse en el inodoro, son faltas que merecen la pérdida de una de las hojitas amarillas. El resultado final es la ejecución del preso que ha perdido las nueve hojas amarillas y en cuyo libro tal vez figuran buenas notas. Y la ejecución se lleva a cabo por los medios más espantosos. Dos alambres alrededor del cuello del prisionero, que paulatinamente van torciendo, etc., etc.

Persona recién llegada de Cuba relata lo siguiente. En los trabajos de desecación de unos pantanos se encontraron los prisioneros frente a dos cocodrilos furiosos. Castel, que ya tenía condenados a muerte a dos de entre ellos por pérdida de las nueve hojitas amarillas, se alzó cara al mar, bajo el purísimo azul de Cuba, y dijo a los infelices sentenciados al al alambre: "Si entran ustedes y me sacan a mano cada uno de los cocodrilos, les perdono la vida." Nuestros dos hombres se arrojaron al agua y después de una espantosa lucha, cada uno salió con un cocodrilo.

La voz tiembla cuando se hacen estos relatos. Los ojos no pueden apartarse del paisaje eternamente paradisiaco de aquella isla y de sus hombres que, chorreando sangre, siguen, en nombre del orden y la ley, asesinando hombres.

La última hojita amarilla, capitán Castel.

5 de julio, 1933"


Autor: Miguel Ángel Asturias.
Título: Cuba, la de trágicos destinos [París 1924-1933. Periodismo y creación literaria]

Sí, espeluznante. Que se desconozca, decíamos, este hecho... no otros del mismo dictador, que al parecer así lo acreditan: como un más allá de los Derechos Humanos. Y sin comentarios, por este que ha rescatado, y a continuación firma, este fragmento de inmenso dolor.

Tan sólo señalar un par de cosas. Uno: el título "Cuba, la de trágicos destinos", imaginamos que inspirado en otro muy parecido de Galdós, referido a España. Y dos: lo de "VER, OÍR... ¿Y CALLAR?" sigue vigente en Cuba?, o sólo en el resto del mundo?... que diría un re-irónico para estar a la altura de esta locura!

HISTORIA | ERNEST XÍNOGA

Buscar este blog

Suscríbase y reciba nuestras publicaciones por correo electrónico